El Centro Tecnológico Agroalimentario (Ainia) investiga, con
el apoyo del Instituto de la
Mediana y Pequeña Industria de la Generalitat Valenciana
(Impiva), los alimentos del futuro a través de la nanotecnología aplicada a la
encapsulación de aditivos, lo que aumenta la vida útil de los alimentos, la
protección de los principios activos y mejora las características sensoriales.
Esta tecnología permitirá desarrollar familias de nuevos ingredientes
funcionales y productos enriquecidos.
Las investigaciones han hecho posible identificar los
aditivos alimentarios potenciales para nanoencapsular, como vitaminas y
minerales (A,B,C), aceites y ácidos grasos (Omega3, aceites esenciales),
antioxidantes, extractos y compuestos bioactivos (aminoácidos), enzimas y
aromas como la menta, el limón o el tomillo. El proyecto ha posibilitado
identificar las técnicas de nanoencapsulación más adecuadas, seleccionar los
tipos de materiales de recubrimiento y desarrollar las tecnologías de
producción de las nanocápsulas o su caracterización, entre otras, según informó
la Generalitat.
La nanotecnología aplicada a la encapsulación de aditivos
tiene múltiples aplicaciones para la industria alimentaria. Entre ellas, el
incremento de la vida útil de los productos, la protección de principios
activos, la mejora de las características sensoriales de los alimentos (color,
sabor, textura, olor), el enriquecimiento de los alimentos tradicionales, etc.
Por ejemplo, permite obtener bebidas con calcio, condimentos enriquecidos con
hierro o fósforo, alimentos funcionales enriquecidos con vitaminas y minerales,
entre otros.
Las actividades realizadas en el proyecto han puesto al
alcance de las empresas una tecnología útil y de vanguardia para desarrollar
familias de nuevos ingredientes y formulados hasta ahora no disponibles en el
mercado. Los resultados obtenidos hasta el momento han evidenciado que la
nanoencapsulación posibilita una mejora de la absorción del principio activo,
una protección del principio frente a factores externos como la luz, el oxígeno
o el pH, para lograr así una estabilidad y liberación controlada del principio,
así como una mejora de las cualidades sensoriales o funcionales de los productos.
Preguntas al lector:
-¿Cree que esta mejora puede tener consecuencias negativas en un futuro?
-¿Se podría utilizar esto en humanos?
No hay comentarios:
Publicar un comentario