Sustituyendo un solo átomo en una molécula de uso común para
purificar el agua, unos investigadores de los Laboratorios Nacionales de Sandia
han creado un descontaminante más efectivo y con mayor tiempo de conservación
que los productos actuales del mercado.
El material limpia de contaminantes bacterianos, virales y
de otros tipos, orgánicos e inorgánicos, el agua fluvial destinada al consumo
humano, y las aguas residuales de las depuradoras antes de devolverlas al medio
ambiente.
El consumo humano de aguas de dudosa salubridad está
aumentando en todas partes del mundo ante la creciente escasez global de agua.
Los adelantos tecnológicos como éste pueden ayudar a resolver los problemas a
los que se enfrentan las instalaciones de tratamiento de aguas tanto en países
desarrollados como en naciones en vías de desarrollo.
La investigadora principal de los Laboratorios de Sandía
para este proyecto es May Nyman.
La substitución de un solo átomo de galio en ese compuesto
representa una enorme diferencia. Mejora mucho la estabilidad y efectividad del
reactivo. Los investigadores han hecho pruebas con una amplia variedad de
productos disponibles comercialmente. Para casi cada caso, el producto mejorado
por los Laboratorios de Sandia desempeña mejor su función bajo una amplia gama
de condiciones.
Afrontar esa gran variabilidad de condiciones es inevitable,
al tratar con una fuente de agua natural como es un río. Existen fluctuaciones
estacionales e incluso diarias en el pH, la temperatura, la turbidez y la química
del agua. Y un río en una zona tiene condiciones muy diferentes a las de un río
en otra zona.
El producto de los Laboratorios de Sandia atrae y atrapa tan
bien a los contaminantes porque mantiene su carga electrostática de forma más
fiable que los productos convencionales.
El nuevo material también tiene una menor tendencia a
espesarse en agregados más grandes y menos reactivos durante su almacenaje
antes de ser usado. Esto significa que puede conservarse en buenas condiciones
durante más tiempo que los productos disponibles comercialmente, los cuales se
apelmazan con el paso del tiempo.
La sustitución química de un átomo de galio por uno de
aluminio ya había sido estudiada por los colaboradores de los Laboratorios de
Sandia en la Universidad
de California en Davis, pero hasta ahora nadie había usado este conocimiento en
una aplicación como la eliminación de contaminantes del agua como los
microorganismos.
Preguntas:
¿Como cree que puede afectar esta mejora?
¿Dónde se podría utilizar?
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